Cαριтυlσ Cincσ.


¡Y estoy viva! Justin conduce como un loco pero, tengo que reconocer que fue un subidon de adrenalina increíble, sinceramente, me encantó. Y no me importaría repetir cualquier otro día, con él, porque en otra moto con otra persona, no tendría la misma sensación de peligro pero a la vez de seguridad que tuve junto a él.

 Ambos, lógicamente, llegamos justitos de tiempo a clase, unos ...segundos antes de que entrase el profesor, que fue directo al grano y comenzó a repartir exámenes, nos separó (ya que estamos sentados por parejas, yo, con Justin en absolutamente en todas las clases) y empezamos con el examen, al menos la mayoría y yo, os puedo asegurar que Justin no hizo nada. Bueno, poner su nombre.

                                                         ***
Ahora estoy sentada en el patio, es hora del recreo y devoro mi bocadillo de tortilla, estoy con las chicas, que no paran de criticar a todas la que pasan. Normalmente, si no conseguimos salirnos del colegio a esa hora(esta prohibido, incluso para nosotras, de último curso de Bachiller y con los dieciocho al caer) ya que en realidad no podemos, y es que el año pasado atropellaron a un alumno de último curso en frente del colegio, este año, se quieren evitar problemas. Nos quedamos dentro haciendo el tonto o sentadas en la poca zona de césped que hay mirando a todo el que pasa y criticando, sin maldad, cualquier fricada que le notemos.

- Mira, por hay va Justin- dice Lorena, susurrándome, pero no lo suficientemente bajo como para que no lo escuchen las demás-

- ¿Qué murmuran, eh? Dejen los secretitos, ¡o nos enteramos todas o ninguna!- dice Mónica, que es la más chismosa y la que todo quiere saber-

- Si, ¿Qué pasa?- pregunta Niki, la italiana que llego este año pero que ya esta integrada entre nosotras, es un poco molesta, aparte de la más guapa, pues ya ha estado con más de uno del instituto.-

- No pasa nada- digo mirando a otro lado- ¿sabéis algo de Marta? Ya es miércoles y todavía no aparece por aquí

- No se, ayer la llame y esta mañana le hable por el whatsapp, pero no responde- dice Mónica encogiéndose de hombros-

 - Que raro- dice Lorena pensativa- la semana pasada se comportaba raro, deberíamos ir a su casa, quizás este enferma

- Yo no puedo, tengo que estudiar para un examen de Literatura- dice Mónica-
 
- Yo tampoco, he quedado con un amigo italiano que hace mucho no veo- dice con su acento italiano y una sonrisa pícara Niki, yo solo niego con la cabeza-

- Pues vamos tu y yo, Lore- la miro y ella hace una mueca- ¿ o tampoco puedes?- pregunto algo molesta-

- No, es que me voy de compras con mi mama, te dije que ahora tiene una tarjeta de esas y me va a llevar a comprar algunas cosas, creo que se siente culpable por como se porto el otro día conmigo, y ahora me hace la pelota- dice orgullosa-

- Pues genial, iré yo sola, ya que ninguna puede-digo algo molesta, vaya amigas.-
 
                                                          ***
Después de haber comido sola con mi madre, mi padre seguía en la calle buscando trabajo, salí de casa tranquilamente. Es temprano, recién las cuatro y media, a esta hora normalmente Marta estará en su casa viendo Friends, su serie favorita.
 
 Cuando llego a su portal toco al tercero A, pero nadie me atiende, espero un rato y nada. Vuelvo y toco. Nada. Y otra vez. Y habla su madre:


- ¿Si?

- Hola, ¿esta Marta?- pregunto poniendo la voz más dulce que me sale, aunque no lo puedo evitar, me sale esa voz dulzona cuando hablo con una persona más mayor que yo o que no conozco-

- ¿Eres ______ ?- pregunta dudando de si es mi voz-

- Si, señora, ¿esta?

- No, ¿es que no la viste hoy en clase?

- ¿Cómo?
 
- ¡¿Acaso no fue Marta al colegio?!- me dice enfadada-

- Eem… no, o sea, fui yo la que falte- digo rápidamente- por eso vengo a buscarla, para que me diera los apuntes ya que no me cogía el teléfono y eso

 - Pero, ¿vais a la misma clase?
Joder. Soy tonta. Se me olvida que ella sabe con todo detalle a la clase que va, cuales son sus profesores y a la perfección quienes son sus compañeros.
 
 Es de esas típicas madres que se meten en todo, que quieren opinar hasta de las bragas que llevas puesta y exigen a sus hijos que le digan absolutamente todo. Así que ya os podréis imaginar, lo mal que se llevan ella y Marta.

- Bueno yo… si, es cierto, pero casi damos lo mismo, al menos en Biología, como tenemos la misma profesora

 - Ah, bueno- dice no muy convencida- pues ella no esta

- Vale- respondo rápidamente.-


Pues ya se donde esta Marta. De hecho, la estoy viendo ahora mismo, esta sentada en un banco llorando mientras un chico le grita. Su cara me suena, ¡como no! Es Roberto, un amigo de Justin, así que ya os podéis imaginar sus pintas.
 
 Me acerco enfadada. Odio ver a mis amigas llorar y más si es por un gilipollas como ese.
 
 Roberto la coge de la mano haciendo que ella se queje y yo corro para ayudarla.

- ¿Qué te pasa?- le grito- suéltala- le grito intentando que la suelte-

 - Tu no te metas- me grita-

- Vamos Roberto, suéltame joder, me estas haciendo daño

- ¡No me da la gana! Tu no me vas a dejar ¿entiendes? ¡esto acaba cuando yo diga!


Así que es eso. Marta por fin se ha decidido a dejarle, pero el muy idiota no quiere dejarla.
 
 ¿Cuándo el diga? ¡pero si lo único que ha hecho es ponerle los cuernos con cuanta zorra ha podido!.
 
 Yo intento ponerme en medio de los dos y empiezo a gritarle que la suelte. Me importa una mierda si la gente que pasa nos mira.

 Lo peor de todo es que nadie parece dispuesto a intervenir, aunque no les culpo, en el parque solo hay personas mayores, de la tercera edad.
 
 Marta comienza a llorar más fuerte y entre las dos le gritamos a él y le insultamos, pero él, esta decidido a no soltarla.
 
Me pega un empujón que me tira al suelo, yo me quejo y enseguida se vienen las lagrimas a los ojos. Joder, no, ahora no es el momento de lloriquear.
 
 Entonces unos fuertes brazos me cogen por la cintura y me levantan.


- ¡¿Qué coño te pasa, Roberto?!- le grita una voz masculina, me doy la vuelta y no me puedo creer que sea él.


Justin todavía tiene sus manos en mi cintura, mira a Roberto cabreado, nunca antes lo había visto tan enfadado.
- No te metas, Justin

- ¡Claro que me meto! Te estas comportando como un maltratador, ¿Qué demonios te pasa? ¡y suéltala ya!- le grita-


Roberto parece ignorarlo, Justin se acerca a él y de un empujón le separa de Marta que corre a mi lado y me abraza.
 
 Roberto se levanta del suelo y mira incrédulo a Justin, que con la mirada ya le dice todo lo que es capaz de hacerle cuando se le ocurra enfrentarlo.

- Pensé que eras mi amigo- le susurra-

- Y yo pensé que tenías algo más de cabeza

- Te vas a arrepentir, ¡os vais a arrepentir los tres!- nos grito amenazándonos uno a uno y mirándonos con odio-

 - Vete, Roberto, estas drogado y no sabes lo que dices- le dice suavemente Justin-
 
Y ahí caí en la cuenta, de que sí, esta drogado. Sus ojos se muestran rojos, inyectados en sangre y su forma de comportarse, aunque no sea un caballero ni un buen chico, tampoco es un maltratador de mujeres.
 
 Se fue caminando un poco de lado, y le perdimos de vista cuando cruzó la calle.

- Gracias Justin- dice Marta tímidamente- de verdad, si no es porque llegas…

- No fue nada- dice él quitándole importancia-

- Joder, nunca pensé que Roberto… fuera tan agresivo

- Perdónalo, esta completamente drogado, cuando se mete tanta mierda actúa como un gilipollas, no esta bien.

 - Ya, bueno, lo que sea… yo no lo quiero cerca de mi- dice ella- ¿estas bien ______ ? ¿Qué haces aquí?

- Vine a verte, pensé que estabas enferma, pues no aparecías por el colegio

 - Lo se, me deje llevar por el idiota este- dice y se da cuenta que Justin sigue ahí- perdona, se que es tu amigo.

- Tranquila, no me ofende. Yo me voy. Adiós- dice hiendo en dirección a su moto, que la tenía aparcada del otro lado de la calle.
 
No se porque, me entraron unas fuertes ganas de ir tras de él, de subirme en su moto y que me lleve lejos, donde quisiera.
 
Me despido rápido de Marta y le digo que luego hablamos, voy corriendo hasta donde Justin y freno cuando estoy cerca, casi lanzándome encima suya.

- Hey, de nada- dice sonriéndome refiriéndose a lo de Roberto-

 - Perdona- digo sonrojada-

- ¿Qué quieres?- me pregunta de repente cambiando de actitud-

- Nada, solo… bueno yo- tartamudeo y miro su alucinante moto-

- ¿Quieres dar una vuelta, eh?


Yo agacho la cabeza algo avergonzada, Justin me toma por el mentón y hace lo que más deseo y me gusta. Me besa.
 
 
 


 

 


 
 
 
 
 
 
 
 

 

5 comentarios:

  1. Dios y le besaaa,me encanta cada vez mas :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi tanmbien disfruto como una tonta sta historia d lo emocionant y gnial q es ojala agan una pelicula pronto para ir corriendo al estreno

      Eliminar
  2. aSDFGHFDGHJHHJ AL ROBERTO LO AMTO PEOR VINO MI JUSTIN Y ASDGHJKJGHJK QUE BONICO ES JOER' COMO LO QUIEOR SI ES QUE ES SDFGHJGJKL SIGUELA YA

    ResponderEliminar
  3. SIGUIENTE YAAAAAAAAAA, PLEASE!

    ResponderEliminar

Ahora es tu turno para hacerme sonreír.