Misión para siempre {capitulo sesenta y cuatro y sesenta y cinco}
64
Justin se muerde los labios y le limpia nuevamente las lágrimas a ______. Había despertado después de un sueño maravilloso, aquello la había roto. Ojala pudiera quedarse dormida soñando aquello por siempre.
— Ya amor, tranquila. Pronto podremos estar felices —Le dice acariciándole las mejillas.
— Es que se sintió tan real.. era feliz en mi sueño. ¿Por qué tenia que despertar? —Susurra devastada, recordando como había soñado a sus padres, sosteniendo a su bebe. Mientras Justin la tomaba de la cintura, sin querer soltarla.
— Tranquila amor.. —Murmura el y le besa los labios— Todo va estar bien ¿Si? —Ella hecha los mocos atrás y se limpia algunas gotas de sus lagrimas.
— Nada va estar bien —Gruñe ella y se deja caer en la cama de nuevo. Justin la sigue y le acaricia el rostro.
— El viernes es tu cumpleaños —Le dice el— ¿Quieres que haga algo? —Le pregunta, ella niega— ¿Por qué? Quiero hacerte sentir bien ese día cariño.
— No quiero Justin —Niega ella.
— ¿Ni siquiera conmigo? —Hace un puchero, ella suelta un gran suspiro.
— Justin.. —Alarga ella su nombre— No me siento bien para festejar aquello.
— Lo se, pero.. yo tenia planeado salir de casa e ir a un lugar especial. Solo tú y yo —Le sonríe tristemente, ella suspira.
— ¿A dónde? —Le pregunta inquieta.
— Eso es una sorpresa —Le guiña el ojo. El estaba más que seguro que _____ amaría aquello.
— Um.. —Dice de mala manera— No me gusta quedarme con la duda. Dime ya.
— No puedo. Tu solo tienes que decir si quieres o no la sorpresa —Ella reniega y le pega a Justin en el hombro. Odiaba quedarse con la duda
— Pues ya que —Levanta los hombros, simulando estar molesta. Justin ríe y la abraza, pegándola a su cuerpo. Coloca sus labios en su oído y los deja ahí unos momentos antes de hablar.
— No te vas a arrepentir —Le susurra, ella se estremece ante aquella voz y lo mira. Tiene sus ojos brillosos. El le besa los labios y termina dejándola debajo de el. Dios, estaba emocionado porque el viernes llegara y ella le contestara que si. Sería el hombre más feliz del mundo.
— ¿Me das una pista? —Pregunta y empieza a hacer circulitos en su pecho.
— Bueno.. una pequeña ¿Vale? —Ella asiente y le sonríe tiernamente— Muchos arboles y una pregunta que puede cambiar nuestra vida —Ella hace una mueca. ¿Qué demonios? ¿Arboles? ¿Los arboles que tenían que ver con una pregunta? Entrecierra los ojos y mira curiosa a Justin.
— Bueno, para ser sincera no he entendido nada, así que tengo que esperar —Ella hace una pausa— Eso es horrible. ¿Lo sabes, verdad? —El suelta una carcajada.
— Si nena, lo se. Pero.. es mejor que sea sorpresa.
— Si tú dices señor misterio —Le guiña el ojo y lo abraza, haciendo que Justin caiga encima de ella— Justin, no es por ser grosera pero estas gordo.
— Primero me dices ‘señor’ y no, no lo soy. Soy aun muy joven. Y después me dices gordo, no estoy gordo nena —Dice el juguetonamente, haciéndola reír. Como le encantaba ver su sonrisa. Al menos, sabía que no seria tan difícil hacerla sentir bien después de lo ocurrido. El sabía que las cosas iban a cambiar.
Su celular empieza a sonar, se separa de _____ y contesta, sentándose sobre la cama.
— ¿Mamá? —Pregunta, al momento de contestar.
— ¡Hasta que te dignas a contestar Justin Drew! —Le grita su madre eufórica por el teléfono— Me tenías con el alma en un hilo. No sabes lo preocupada que estaba cada vez que llamaba y no contestabas —Gruñe la mujer. _____ ríe, pues aquellos gritos los ha logrado escuchar hasta ella. Pero ver la cara de Justin algo asustada, era mas gracioso. Vaya 25 años y aun le tenia miedo a mamá.
— Lo siento mamá —Susurra el— El trabajo y esas cosas no me dejan comunicarme seguido con ustedes.
— Claro Justin, ya es mejor que te inventes otro pretexto. Te haz olvidado de nosotros —Justin escucha la voz triste de su madre y se muerde el labio. Ella tenia un poco de razón, pero de verdad, no había tenido tiempo. Pero tal vez, con la sorpresa que le daría a _____ el viernes. Podía ir después con su familia a Canadá. Ya se ingeniaría un plan.
— Lo lamento tanto mamá. Sabes que los amo más que a nada. El lunes estaré haya —Pattie suelta un grito de emoción y _____ frunce el ceño. ¿La iba a dejar sola?
— ¡Oh Dios! Ya quiero que sea lunes —Suspira emocionada— Ya quiero verte, hace meses que no vienes. Todos te extrañamos amor.
— Yo igual los extraño. Aparte, tengo que presentarte a mi chica —Dice algo coqueto. _____ se tensa aun mas y mira incrédula a Justin. ¿Hacer que? ¡Estaba loco! ¿Cómo reaccionaria su familia después de saber, que la chica de Justin solo tenia 16 años? Oh no, este hombre estaba loco si pensaba que su familia aceptaría aquello.
65
— Te quiero lista minutos antes de las 5 ¿Entendido? —Pregunta el, mirándola determinadamente.
— Pero Justin.. es mi cumpleaños, dame mas tiempo.. falta solo 1 hora —Jadea ella. El niega.
— Una hora es suficiente, aparte, tenemos que irnos justo a las 6, para llegar a tiempo —Le dice antes de salir, pero ella le llama.
— ¡Ni siquiera en mi cumpleaños puedes hacer algo bien Justin! —Gruñe ella. El ríe.
— Nena, me lo vas a agradecer —Le guiña el ojo— No olvides utilizar la ropa que te di esta mañana.
— ¡Púdrete! —Le grita antes de verlo salir de la puerta. Estaba tan contento. ¿Por qué? ¿Por darle muy poco tiempo para arreglarse?
Suspira algo molesta y toma la ropa que Justin le había dado. Era preciosa, una falda bordada rosa fucsia, con un fondo blanco, la cual le quedaba un poco mas arriba de la cintura. Un top blanco, que solo queda 1 a un centímetro de aquella falda, junto con una chaqueta pequeña de mezclilla. Deja todo aquello sobre la cama y entra en el baño. Lista para darse una ducha. Necesitaba relajar aquella curiosidad que tenia, Justin había estado muy ocupado hoy. Solo le había dicho feliz cumpleaños y le había dado algunos regalos. Su habitación estaba llena de globos de helio de colores que decían feliz cumpleaños, los cuales, eran sostenidos por muchos osos de peluches. Justin había sido bastante romántico para hacer aquello. Pero después, había salido dé casa, había estado haciendo miles de cosas, que a ella cada vez mas la ponían nerviosa. ¿Qué se tenia entre manos?
Saliendo de la ducha, toma su ropa interior más normal que tenga, sin dibujos y se lo coloca. Para después, empezar a vestirse con la ropa de Justin. Suspira, viéndose al espejo. No se veía tan mal. Lo único malo era que no sabia con que zapatos combinar aquello, pero al final se decide por unos botines con un pequeño tacón. Se cepilla el cabello, dejándoselo ondulado de las puntas. Se pinta las pestañas y se delinea los ojos, dándoles un toque más femenino, para después ponerle labial. Estaba lista. Al menos.. no había durado tanto como ella pensó.
Minutos después, Justin entra a la habitación, mirándola de arriba abajo. Se veía totalmente hermosa, con ese toque tan femenino que la hacia lucir mas tierna. Ella le sonríe algo nerviosa y después lo observa a el. Que lleva puestos unos jeans negros, junto con una camisa blanca y unas vans negras. Se veía tan bien. Nada de formalidad.
— ¿Nos vamos guapa? —Le dice juguetón. Ella ríe y se levanta, tomando su mano.
— Claro señor que se cree joven —Le guiña el ojo burlona, y Justin la abraza fuertemente hacia el.
— Soy mas joven de lo que crees —Ella levanta la ceja.
— Lo que tu digas —Ella gira los ojos y empieza caminar hacia afuera.
Justin la alcanza y le abre la puerta de la casa, para después cerrarla y caminar hacia el Toyota supra.
— ¡¿Lo arreglaste?! —Grita eufórica, brincado de emoción hacia el.
— Claro nena, no pienses que lo iba a dejar toda la vida con el vidrio de atrás roto —Le dice irónico, ella solo niega con la cabeza y camina emocionada hacia el automóvil.
— Quiero este automóvil de regalo Biebs ¿Si? —Le pregunta con los ojitos brillosos, el niega con la cabeza.
— No sabes manejar.
— Me enseñas —Le sonríe, esperanzada, el niega con la cabeza mientras le abre la puerta para que ella entre. Segundos después el camina hacia su lugar y entra al automóvil.
— Bueno, debería pensármelo. Este fue uno de los últimos Toyota Supras en fabricarse, ya que no volvieron a hacerlos desde hace un par de años.
— Si lo se, los descontinuaron. ¡Que horribles! Recuerdo que papá había dicho que me regalaría uno cuando tuviera 18, para una semana después enterrarme por el noticiera que ‘‘Los Toyota Supra ya no serán fabricados’’. Malditos —Gruñe ella de mala manera, Justin arranca y empieza ir hacia la sorpresa.
— Tranquila nena, puede que te lo de mucho después —Ella suspira.
— ¡Gracias! —Sonríe totalmente feliz.
— Bueno nena, no hables más. Que puede que me pierda en el camino y no creo que quieras que nos perdamos la sorpresa ¿Cierto?
Ella asiente emocionada y cierra la boca, mirándolo todo el tiempo el camino.
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RT AQUI si quieres que te avise para el proximo capitulo (:
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Ahora es tu turno para hacerme sonreír.